Liquidez y tipo de cambio

Tipo de cambio en movimiento y temporada alta a la vista: cómo asegurar la liquidez de su empresa en el cierre de 2026

Banxico mantiene su tasa en 6.50%, el peso se mueve y el turismo marca récords. Tres decisiones para que su empresa llegue al último trimestre con liquidez y en la moneda correcta.

Septiembre cerró con tres noticias que, leídas juntas, dibujan un escenario muy concreto para las empresas mexicanas. El Banco de México mantuvo su tasa de referencia en 6.50%, el peso vivió su jornada más débil en seis meses y el turismo internacional confirmó cifras récord. Para una empresa bien preparada, esta combinación no es una amenaza: es una oportunidad para ordenar su liquidez antes de la temporada más intensa del año.

Lo que dicen las cifras

  • Tasas en pausa. El 24 de septiembre, Banxico dejó su tasa en 6.50% por tercera decisión consecutiva y de forma unánime. Lo hizo aun cuando la Reserva Federal de Estados Unidos subió su tasa 25 puntos base, y subrayó que ambas economías atraviesan momentos distintos del ciclo. La inflación general repuntó a 3.42% en la primera quincena de septiembre y el banco central prevé alcanzar su meta de 3% hacia el cuarto trimestre de 2027.
  • Un peso más volátil. Un día antes de la decisión, el peso se depreció 1.28% y cerró alrededor de 17.51 por dólar, su peor jornada en seis meses, ante la expectativa de un diferencial de tasas más estrecho con Estados Unidos.
  • Turismo en máximos. Entre enero y julio llegaron 59.7 millones de visitantes internacionales, 7% más que en 2025, con un gasto cercano a 21,700 millones de dólares. El empleo turístico supera los cinco millones de personas.
  • Liquidez disponible. Bancos y otros intermediarios financieros cuentan con oferta y liquidez para prestar, aunque muchas empresas medianas han sido cautelosas al solicitar crédito.

Qué significa para su empresa

La lectura de fondo es positiva: la demanda está ahí, especialmente en sectores que generan divisas como la hotelería, el turismo y la exportación. Lo que cambia es el ritmo. Un tipo de cambio que se mueve más de lo habitual hace más visible un reto que muchas empresas ya conocen: cobrar en una moneda y pagar en otra.

Un hotel en el Caribe mexicano, por ejemplo, recibe buena parte de sus ingresos en dólares durante la temporada alta, pero antes de que lleguen esos ingresos debe cubrir en pesos la nómina, el mantenimiento, el inventario y los anticipos a proveedores. Un importador vive la situación inversa: vende en pesos y paga en dólares. En ambos casos, el negocio es sólido; lo que necesita gestión es el tiempo entre una moneda y otra.

Tres decisiones para el último trimestre

1. Mapear su calendario de monedas

Antes de hablar de financiamiento, conviene tener claro, semana a semana, cuándo entran los ingresos en cada moneda y cuándo salen los pagos. Este ejercicio sencillo suele revelar que la necesidad de liquidez es temporal y acotada, y permite dimensionarla con precisión en lugar de tomar más deuda de la necesaria.

2. Cubrir el desfase en la moneda correcta

Cuando la necesidad es de corto plazo, la solución también debe serlo. Un financiamiento de 7 a 90 días que entrega pesos y se liquida en dólares, o a la inversa, permite pagar hoy con la moneda que se necesita y liquidar después con la moneda que se recibe. Así la empresa no se ve obligada a convertir divisas en el peor momento del mercado ni a descapitalizar su operación antes de la temporada alta.

3. Aprovechar la estabilidad de tasas para revisar su deuda

Un periodo de tasas estables es un buen momento para revisar la estructura de financiamiento con calma: plazos, vencimientos, garantías y, sobre todo, si la moneda de la deuda coincide con la moneda de los ingresos. Llegar a 2027 con una estructura ordenada da margen para crecer y negociar desde una posición de fortaleza.

La volatilidad del tipo de cambio no es un problema en sí misma. Lo es cuando encuentra a una empresa sin un plan para el desfase entre lo que cobra y lo que paga.

Una mirada hacia adelante

El último trimestre del año llega con fundamentos favorables: un turismo que rompe récords, un sistema financiero con liquidez y un banco central que privilegia la estabilidad. Las empresas que planifiquen hoy sus flujos por moneda y aseguren su liquidez con el instrumento adecuado estarán en mejor posición para aprovechar la temporada alta y cerrar 2026 con fuerza.

En Abundia acompañamos a empresas precisamente en este tipo de decisiones: desde el análisis de su estructura financiera hasta la liquidez de corto plazo en dólares o pesos y el financiamiento corporativo con la institución adecuada.

Este artículo tiene fines informativos y no constituye una recomendación de inversión ni una oferta de crédito. Las condiciones de cada operación dependen del análisis de cada caso.

Preguntas frecuentes

Lo que suelen preguntarnos

¿Cómo afecta la pausa de Banxico al costo de mi crédito?

Una tasa de referencia estable da previsibilidad a los créditos a tasa variable. Es un buen momento para revisar plazos, márgenes y garantías con calma, sin la presión de un ciclo de cambios frecuentes.

¿Conviene endeudarme en dólares si mis ingresos son en pesos?

Como principio general, conviene que la moneda de la deuda coincida con la moneda de los ingresos que la pagarán. Cuando no coinciden, el tipo de cambio se convierte en un riesgo adicional que debe analizarse y, en su caso, cubrirse.

¿Qué es un FX Loan corporativo?

Es un financiamiento de corto plazo que entrega recursos en una moneda y se liquida en otra, alineado con el ciclo de ingresos de la empresa. En Abundia Capital opera de 7 a 90 días y en ambos sentidos entre dólares y pesos.